Benedicto xiii, el papa luna de Peñiscola

Si hay una figura histórica destacada que pueda relacionarse con Peñíscola, esa es sin duda la de Benedicto XIII, conocido popularmente como el Papa Luna, que habitó en el castillo templario de la Ciudad del Mar buena parte de su vida, desde que fue elegido Papa por parte del Cismo Occidental en la ciudad de Aviñón. En sus últimos años de vida, Benedicto XIII convirtió el Castillo en su palacio papal, su residencia oficial, poniendo así a Peñíscola en el mapa.

La figura de Benedicto XIII, como la del resto de los llamados “antipapas” (papas ordenados en Aviñón tras el Cisma Occidental y que son vistos por la Iglesia Católica actual como usurpadores) está llena de polémica, dada su intensa vida política y eclesiástica. Sin lugar a dudas, tiene tantos detractores como seguidores, aunque en Peñíscola son mayoría casi total estos últimos, considerando que la figura del Papa Luna es una de las más representativas y populares de la localidad.

El Castillo sigue llevando su nombre y buena parte de la historia medieval de Peñiscola tiene que ver con su legado y con el de los templarios, encargados de crear el propio castillo. Y es que una figura de su influencia marcó para siempre a Peñíscola, y todavía hoy se le recuerda, no solo en el Castillo, sino también en numerosos nombres de negocios, como en la principal avenida de la ciudad.

El Papa Luna llevó a Peñíscola a ser conocida en todo el continente, algo que todavía se mantiene hoy en día gracias al castillo en el que vivió sus últimos días, que es considerado como uno de los más espectaculares de nuestro país. Conocedores de la fascinación que muchos sienten por la figura de Benedicto XIII, los encargados del turismo local en Peñíscola siguen apostando por mantener actividades que permitan conocerla más a fondo.

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